Los gobernadores peronistas Gildo Insfrán (Formosa), Sergio Ziliotto (La Pampa), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Martín Llaryora (Córdoba) comenzaron a articular una estrategia común para intentar frenar el artículo 191 de la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, al considerar que su aprobación provocaría una fuerte caída en la recaudación coparticipable de las provincias.
El eje del rechazo es que el artículo en cuestión reduce el porcentaje del Impuesto a las Ganancias que pagan las empresas, modificando la escala del tributo a las sociedades. Según un informe elaborado en diciembre por el diputado entrerriano Guillermo Michel, la medida “impacta en una menor recaudación del impuesto y, por ende, en una reducción directa de la coparticipación para las provincias”. El legislador advirtió además que el beneficio fiscal, equivalente a 0,3 puntos del PBI, quedaría concentrado mayoritariamente en apenas 144 grandes empresas.
El documento fue analizado por ministros de Economía y Hacienda de distintas jurisdicciones, entre ellos Jorge Ibáñez de Formosa, Guido Bisterfeld de La Pampa y Francisco Devita, recientemente desplazado del gabinete fueguino. Según Michel, la modificación del impuesto implicaría para las provincias una pérdida global de 1,7 billones de pesos anuales, lo que llevó al legislador a plantear: “¿Cómo se compensa a las provincias con la pérdida de coparticipación de $1,7 billones?”.
Las cifras encendieron las alarmas incluso en distritos con buena relación con la Casa Rosada. De acuerdo al cálculo difundido, la provincia de Buenos Aires sería la más afectada, con una merma estimada en $366.557 millones por año. Córdoba perdería $145.240 millones, Santa Fe $148.698 millones, Mendoza $70.891 millones, Misiones $57.058 millones, Formosa $58.788 millones, La Pampa $32.852 millones y Tierra del Fuego $22.478 millones.
El movimiento de los gobernadores se produce en paralelo a la decisión del oficialismo de postergar para febrero el tratamiento de la reforma laboral en el Senado por falta de apoyos suficientes. Mientras el ministro del Interior, Diego Santilli, se prepara para iniciar una ronda de conversaciones con los mandatarios provinciales en busca de respaldo legislativo, el rechazo al artículo 191 aparece como un nuevo foco de tensión entre la Nación y las provincias, que advierten que la medida las obligaría a depender de más transferencias discrecionales para compensar la caída de recursos propios.
Fuente: www.dosbases.com.ar