Las trabajadoras y trabajadores de la Dirección de Género y Diversidad de la Municipalidad de Santa Rosa realizan este jueves y viernes un paro de 48 horas. Acompañados por ATE, las y los empleados reclaman una respuesta al pedido de traslado al Centro Territorial Integrador de Políticas de Género y la apertura de la paritaria sectorial.
Desde el gremio adelantaron que, si no hay respuestas a esta medida, se vendrá otra por 72 horas y el conflicto podría llegar al paro por tiempo indeterminado.
El conflicto lleva más de un año y las trabajadoras han recibido promesas que no se cumplieron. Luego del traslado del área desde el Parque Recreativo Don Tomás, donde trabajaban en condiciones deplorables, a la sede de la Secretaría de Desarrollo Social, en Villa Germinal, el intendente Luciano di Nápoli prometió a las trabajadoras que serían trasladadas al nuevo edificio del Centro Territorial Integrador de Políticas de Género. La promesa fue ratificada por la directora del área, Gabriela Bonavitta, quien además tiene varias denuncias por violencia y acoso laboral.
Sin embargo, el espacio fue inaugurado, está en funcionamiento y las trabajadoras de Género municipal continúan en el salón de la calle Errecalde.
“Solicitamos saber a dónde van a ir las y los trabajadores de la Dirección de Género. Es un conflicto en el que no tuvimos respuestas desde hace meses”, dijo a El Diario Liliana Rechimont, secretaria de prensa de ATE, en la última protesta realizada ante el Concejo Deliberante.
“Este conflicto se soluciona con un lugar adecuado para las y los trabajadores y para las víctimas, no hay que olvidarse de ellas. Hoy está a cargo de la dirección Clarisa Alzuri (secretaria de Desarrollo Social del municipio) y no hay directivas claras. El costo político lo va a pagar la municipalidad ante una cuestión que no se resuelva prontamente de una denuncia”, advirtió la dirigente gremial.
Ante los concejales, el gremio pidió que “arbitren los medios para que el intendente diga dónde van a ir los y las trabajadoras y que abra la paritaria”.
-Hay otros sectores que avanzan en las negociaciones, pero a Género no le dan ninguna respuesta. ¿Creen que hay algo particular contra el sector? – consultó un cronista de El Diario.
– No quiero creer que hay una cuestión irracional en este conflicto, sino pensaría que habría algo personal con las trabajadoras. Creo que no se están escuchando todas las versiones, se escucha una sola campana. Acá se quiso tapar las irregularidades que había en la laguna (donde trabajaba antes la Dirección de Género) con el pase al salón de la calle Errecalde. Creyeron que las compañeras iban a dejar de reclamar, pero ese sector no cumple con los necesario para “trabajar”, respondió Rechimont.
Y agregó: “creo que en el municipio no tienen una política con perspectiva de género. Si hubiera una mirada de ese tipo no estarían en las condiciones que están ni tendrían los sueldos que tienen. Son las únicas que tienen un equipo interdisciplinario para atender a las víctimas y así las tratan O es capricjho o es desconocimiento o es algo personal contra las trabajadoras, que sería algo grave”.
Rechimont dejó abierta la puerta a una negociación y solucionar las dificultades, si las hubiera, entre las trabajadoras y el Ejecutivo municipal. “En estos tiempos que correr y con el panorama nacional, es momento de sanar, reconciliarnos, tener una apertura al diálogo y tener la capacidad de escuchar al otro”, planteó la representante de ATE.
Fuente: www.eldiariodelapampa.com.ar